Refaccionarias
El problema: ventas perdidas por piezas chicas de hule que nadie surte con formalidad.
Con EPA: las 11 líneas en un solo proveedor, pedido inicial sin mínimo y reposición en días para no volver a decir «no tengo».
Mayoristas y distribuidores
El problema: depender de importación con meses de tránsito y calidad de lotería.
Con EPA: fabricante nacional con precios escalonados, exclusividad por zona y catálogo verificado pieza por pieza.
Cadenas de autopartes
El problema: surtir decenas de sucursales con números de parte consistentes.
Con EPA: codificación estable por SKU, volumen programado y un solo interlocutor de fábrica para toda la red.
Talleres mecánicos
El problema: detener una reparación por un hule que la agencia ya descontinuó.
Con EPA: aplicaciones desde 1993 vivas en molde propio y validación de compatibilidad por WhatsApp antes de comprar.
Flotillas y transporte
El problema: unidades paradas por ductos y gomas de modelos de trabajo (Sprinter, Eurovan, F-150, NP300).
Con EPA: líneas dedicadas a vehículos de trabajo y convenios de reposición programada por kilometraje.
Remanufactura y ensamble
El problema: necesitar una pieza de hule que no existe en el mercado de repuesto.
Con EPA: desarrollo de moldes y piezas especiales bajo pedido: de su muestra o plano a producción en serie.